La Naranja Mecanica

Hola, buenas noches lectores, aquí estamos finalizando una nueva noche en mutua compañía. He puesto un poco de música, The Coral, un grupo ingles muy aconsejables para escuchar algo pop británico.
Ante el deplorable espectáculo televisivo de ayer (aunque me gustase Everwood), esta noche he huido de la televisión, aunque a medias. He estado viendo un dvd que me ha dejado un amigo con La Naranja Mecánica. Había visto esta película hace años, tantos que había olvidado la maravilla del séptimo arte que es. Stanley Kubrick consigue retratar la violencia en un estado casi puro. El amor por lo violento unido a las drogas y el alcohol. El placer simple que siente el protagonista con el hecho de provocar dolor y practicar el sexo. Dos actos unidos en un mundo caótico, con un lenguaje propio (que da lugar a brillantes diálogos), una atmósfera opresiva y una moda retro muy peculiar. Y dentro de este caos degenerativo y la espiral mental del protagonista encontramos como una isla su pasión por Beethoven. La música, clásica, que asociamos aun estado de reposo y tranquilidad.
En la película, hay un largo camino que lleva al protagonista a la cárcel donde se ofrece voluntario a un revolucionario método de reinserción social. A mi opinión, la película es una metáfora en contra de la sociedad establecida que pervierte al individuo, llevando sus sentidos a los extremos, distorsionando las percepciones y estableciendo roles sociales que las nuevas generaciones buscan romper como si fueran un yugo al cuello, y a parte, una critica a los sistemas políticos, que bajo la capa de la democracia siguen ocultando la dictadura de unos pocos.
Kubrick consigue una película que nos arrastra visual y sonoramente. La imagen es asombrosa y artísticamente fantástica, y el sonido, ¡que sonido!, penetra hasta los rincones mas oscuros de la mente, transporta nuestra imaginación a la secuencia rodada, llegando a vivirla con mayor intensidad.
Pero estamos hablando de un maestro del cine, el director de películas tan recomendables de visionar como "El Resplandor" (personalmente creo que es uno de los mejores papeles de Jack Nicolson), "2001" o la no menos impactante "La chaqueta metálica". En todas ellas le gusta explorar los secretos del intelecto humano y como las emociones y sentimientos pueden ser manipulados y llevados a sus extremos más tenebrosos. A mi entender Kubrick tiene dos temas recurrentes, la violencia y el sexo, que los lleva a cabo a través de la manipulación mental de la perspectiva del espectador. En su obra inacabada, "Eyes wide shut" el sexo es el hilo conductor de la trama, o que podemos decir de su "Lolita". En otras como "2001" es la opresión psicológica que degenera en violencia, al igual que ocurre en "El resplandor" o "La chaqueta metálica". Lo único claro, es que después de ver una película de Kubrick, no quedas indiferente ante lo sucedido frente a tus ojos.
Pero Kubrick no hace más que reflejar una situación recurrente en la sociedad actual. La violencia ha pasado a ser parte de la cotidianidad del día a día. Vemos violencia en las películas, series o los telediarios, hasta tal punto, que en cierto sentido estamos vacunados contra los devastadores efectos mentales que debería tener para nuestro intelecto. Maltratadores domésticos, asesinos, violadores, ladrones violentos, etc.... Estos individuos están pasando a formar parte del colectivo, aunque sea desde un punto marginal y despectivo, pero no debemos olvidar que están. Hay que explorar donde esta la base del problema, ¿la marginalidad genera violencia?, ¿haber sufrido maltrato genera violencia?, o quizá, simplemente, ¿la violencia forma parte del ser humano? No voy a decir que todos nacemos malos o buenos, aunque parece claro que el entorno donde crecemos es una influencia importante en la formación de nuestra personalidad.
La degeneración en violencia hay que buscarla en cada caso de forma individual. La sociedad tiene parte de la culpa, genera las condiciones de miserias, marginalidad, aislamiento, etc... El ser humano, pese a ser un individuo social y sociable, ha comenzado una nueva etapa de individualismo, al menos mental. Somos islas aisladas, rodeados de tiburones que desean arrebatarnos nuestro último pedazo de carne. La carne son nuestros logros y los tiburones la sociedad que nos rodea. Quizá todo forme parte de otro eslabón más de la evolución humana. Sea como fuese, lo mejor será retirarnos por hoy, y esperar tener mañana ideas más preclaras. Buenas noches...
12/02/2004 02:17 Enlace permanente. Tema: Cine.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.