La caverna de la memoria
Son irónicas las cavernas de la memoria, el lugar dónde almacenamos recuerdos, que no tienen porque ser reales, si ahora damos marcha atrás, y pensamos en lo vivido años atrás, que parte queda en nuestra memoria y cual de ello es real o irreal, podríamos sorprendernos. No todo lo almacenado tiene que haber sucedido en una realidad pasada, mucho es el fruto de nuestra imaginación, el "yo" superando las barreras de lo real. El apartado onírico nunca debería ser desechado con tanta ligereza. Pensemos en esa canción que sólo recordábamos nosotros, damos pistas a los demás, e intentamos refrescar su memoria, pero nada, solo aparece en nuestros archivos neuronales, nadie recuerda esa letra, esa melodía. Realmente la canción existió? Posiblemente si, pero tan posible como que no tiene nada que ver la original con la versión surgida de nuestro aparato reproductor de hechos sucesos.
Ante ello, nuestras vidas, no son simples reflejos de un pasado unidos a un presente real, no. Pero igual que no debemos dejarnos amarrar por nuestros recuerdos, porque nadie puede estar seguro de que realmente sean tan maravillosos como hemos querido reconstruirlos tras dejarlos atrás. ¿Porqué cambiar la realidad?, ¿porqué modificar lo pasado?, es un ímpetu anexo a al espíritu humano, mas allá de toda concepción negativa de nuestro entorno, por mas que deseemos ver lo fatalista dentro de los hechos, el ser humano es una fuente de esperanzas, de positivismo, un ser que entre las mas oscuras nubes de tormenta, puede ver como van a pasar, y volverá a brillar el sol. Esa es la razón para que modifiquemos nuestro pasado, queremos, al igual que Platón, iluminar la caverna, huir de las sombras, y pensar en el pasado como algo que no estuvo mal, nada mal.
Pensar, reflexionar sobre el pasado, observar con calma el presente y a través de lo que podáis ver, intentar llevar adelante un futuro, sobre la base de una esperanza, porque, en la esperanza esta el germen de la felicidad. No es feliz el que vive de recuerdos, tampoco es sana una momentánea felicidad, hay que pensar siempre un poco mas allá (es como cuando leemos, que intentamos llevar nuestros ojos unos párrafos mas adelantados de lo que nuestro cerebro asimila). No dejar a las cadenas del ayer tenernos atados a la caseta.
"Ayer pudo ser algo fantástico nena!, pero prefiero pensar en mañana.", diría un irónico playboy de fin de semana, pero tal vez no iría tan desviado de la verdad. Sino, tan solo pensar, que ayer pudo ser únicamente una ilusión de nuestras mentes, y el "hoy", pueden intentar distorsionarlo, pero difícilmente nos harán ver únicamente sombras, porque "hoy" pervive entre la luz, aun alejado de la caverna de nuestra memoria.
Ante ello, nuestras vidas, no son simples reflejos de un pasado unidos a un presente real, no. Pero igual que no debemos dejarnos amarrar por nuestros recuerdos, porque nadie puede estar seguro de que realmente sean tan maravillosos como hemos querido reconstruirlos tras dejarlos atrás. ¿Porqué cambiar la realidad?, ¿porqué modificar lo pasado?, es un ímpetu anexo a al espíritu humano, mas allá de toda concepción negativa de nuestro entorno, por mas que deseemos ver lo fatalista dentro de los hechos, el ser humano es una fuente de esperanzas, de positivismo, un ser que entre las mas oscuras nubes de tormenta, puede ver como van a pasar, y volverá a brillar el sol. Esa es la razón para que modifiquemos nuestro pasado, queremos, al igual que Platón, iluminar la caverna, huir de las sombras, y pensar en el pasado como algo que no estuvo mal, nada mal.
Pensar, reflexionar sobre el pasado, observar con calma el presente y a través de lo que podáis ver, intentar llevar adelante un futuro, sobre la base de una esperanza, porque, en la esperanza esta el germen de la felicidad. No es feliz el que vive de recuerdos, tampoco es sana una momentánea felicidad, hay que pensar siempre un poco mas allá (es como cuando leemos, que intentamos llevar nuestros ojos unos párrafos mas adelantados de lo que nuestro cerebro asimila). No dejar a las cadenas del ayer tenernos atados a la caseta.
"Ayer pudo ser algo fantástico nena!, pero prefiero pensar en mañana.", diría un irónico playboy de fin de semana, pero tal vez no iría tan desviado de la verdad. Sino, tan solo pensar, que ayer pudo ser únicamente una ilusión de nuestras mentes, y el "hoy", pueden intentar distorsionarlo, pero difícilmente nos harán ver únicamente sombras, porque "hoy" pervive entre la luz, aun alejado de la caverna de nuestra memoria.
28/05/2005 19:47 Enlace permanente. Tema: Opinion.
