Villano o Heroe
La tarde del domingo una noticia lleno portadas de periódicos en internet, radio o televisión. Augusto Pinochet, villano o héroe, según al chileno que preguntemos, había muerto finalmente tras una larga convalecencia, llena de recaídas, quizá ficticias o no, por causa de un paro cardiaco. Pinochet lideró el golpe de estado desatado contra el político de izquierdas, y legítimo presidente de Chile, Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973. Hablamos de una época convulsa. Estados Unidos esta bajo la presidencia de Richard Nixon que se enfrenta en agria polémica con el estado chileno a causa de la nacionalización del cobre. Muchos historiadores (entre ellos me sumo), plantean un apoyo a los golpistas por parte del gobierno norteamericano. El precio del cobre estaba disparado, en una época de crisis económica a nivel mundial a causa del petróleo. Pero la nacionalización del cobre, no impide que la inflación disparada meta de lleno a Chile en la crisis. Finalmente, ante este panorama, el general Augusto Pinochet, con el apoyo del ejercito, lleva a cabo el golpe de estado, bombardea el palacio de la Moneda (sede presidencial), y Allende antes de ser capturado, se suicida.
Chile entrará en unos oscuros años de persecuciones políticas, asesinatos selectivos y una crueldad y mano dura inusitada del nuevo régimen (de hecho, una de las frases mas famosas de Pinochet son sus declaraciones sobre la imposición de una política de mano dura que enderezaría al país). Acumulara una represión que termina con 3.000 asesinados, 35.000 torturados y cientos de desaparecidos. A inicios de los 90´s Pinochet abandona el cargo de presidente, no antes, sin atrincherar su salida, declarándose senador vitalicio e intentando cerrar cualquier tipo de posibilidad de ser juzgado, él o sus colaboradores, en un futuro, acusados de sus numerosos crímenes y violaciones de derechos humanos.
Esto chocara con la caza comenzada desde España, concretamente, desde la Audiencia Nacional, encabezada por Baltasar Garzón, en Londres en 1998. Tras librarse achacando problemas de salud, y la famosa recuperación nada más pisar suelo chileno, desde Chile empieza otra presión constante. Pinochet había cerrado las puertas para que se investigara cualquier caso de asesinato durante la dictadura, pero no así, en su afán de protegerse, los casos de los desaparecidos, que como tal, la justicia chilena no daba por muertos y si podía investigar. Ahora, con su muerte, todas las causas sobre Pinochet serán sobreseídas, pero no así la de sus colaboradores, que sentados en los banquillos deberán responder por esa multitud de atrocidades.
¿Es Pinochet un héroe? ¿Es un villano? Esta claro, que Chile debe comenzar una reconstrucción de su identidad nacional. Como se suele decir, “muerto el perro se acabo la rabia”. Pues bien, el “perro” ha muerto, es hora de que las facciones descansen, los crímenes se resuelvan y el país siga adelante sin rencor ni odio. Para un buen número de chilenos Pinochet es un héroe, el hombre que saco al país del comunismo de Allende, recupero la economía y produjo el llamado “milagro chileno”. Pero, ¿unos éxitos económicos justifican tanta barbarie? Eso será los que se preguntan al otro lado de la vara de medir, los que sufrieron la represión, perdieron seres queridos en ella, hermanos, padres, hijos, amigos… Esa gente, no solo cree que sea un villano, sino un horrendo dictador, comparable con otros muchos de los que ha dado la historia.
Personalmente, creo que Pinochet, pese a sus milagro neocapitalista en el campo económico, no deja de ser un dictador más. Atado al poder. Codicioso de él. Y dispuesto a eliminar violentamente a toda oposición. En fin, al igual que para muchos el 20 de noviembre es un día de fiesta en España (conmemorando la muerte de Franco), o el 12 de abril de 1931 trae buenos recuerdos, para los chilenos el 10 de diciembre del 2006 será controversia entre el dolor y la alegría, esperemos que ahora, tengan un nuevo comienzo.
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